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Cómo garantizar la estabilidad térmica en la zona de carga de un almacén refrigerado

Determinar el cerramiento más idóneo para mantener estable la temperatura en la zona de la playa del almacén con temperatura controlada, no es una respuesta que pueda darse de manera general para cualquier instalación.

En este artículo veremos las claves y las ventajas de disponer unas puertas frigoríficas adecuadas en la zona de la playa de unas instalaciones logísticas con temperatura controlada.

¿Qué es el almacenamiento en frío?

El almacenamiento en frío permite conservar productos sensibles, como alimentos perecederos, medicamentos o cosmético, a temperaturas específicas, asegurando la integridad de sus propiedades. Para ello, las instalaciones deben cumplir exigentes normativas sanitarias, operativas y energéticas, tanto en las cámaras como en las zonas de acceso.


La zona de playa del almacén es especialmente vulnerable, ya que se producen múltiples aperturas y exposiciones al ambiente exterior. Si no se dispone de cerramientos eficaces, es fácil que se rompa la cadena de frío, comprometiendo la calidad del producto y elevando el consumo energético.

Requisitos esenciales para la zona de carga refrigerada 

Una de las dificultades del almacenamiento de productos en frío es su sensibilidad a los cambios de temperatura. Si se rompe la cadena de frío pueden peligrar la salud humana. Por ello los equipos instalados en una cámara frigorífica o de congelación han de adaptarse a este tipo de ambientes (por ejemplo, si se utilizan puertas rápidas frigoríficas deben diseñarse acorde a la temperatura a la que van a trabajar).
En aquellos almacenes dónde se producen un alto volumen de entregas y recogidas, incrementa la dificultad de mantener la temperatura óptima en todo momento. La solución que impide la pérdida de frío con tanta de apertura de las puertas es el sistema SAS.

Interior de cámara frigorífica con puerta corredera

Las puertas programadas con una apertura con un sistema SAS evitan que la mercancía se someta a cambios bruscos de temperatura. Se trata de dos puertas rápidas, una de ellas da a la cámara y la otra al exterior. De este modo, se evitan cambios bruscos de temperatura, pérdida de frío y condensaciones, ya que nunca están abiertas a la vez.

Para mantener condiciones térmicas estables, es necesario considerar varios factores clave:

🔹 Tipo de mercancía
Cada producto exige una solución de acceso distinta. No es lo mismo almacenar carne congelada que cosméticos o frutas frescas. El diseño del cerramiento debe adaptarse al peso, volumen y temperatura óptima de conservación.

🔹 Función operativa de la zona
¿Se trata de una zona de recepción de materia prima? ¿De preparación de pedidos? ¿De expedición? Cada etapa logística implica necesidades diferentes: una zona con alto flujo requerirá puertas rápidas con apertura y cierre automatizados, mientras que una zona de almacenamiento estático puede usar puertas correderas de apertura manual.

🔹 Flujo de trabajo y frecuencia de uso
Cuantos más movimientos diarios se realicen, más aperturas habrá. En esos casos, se recomienda instalar puertas frigoríficas de alta velocidad, que minimicen el tiempo de exposición al aire exterior.

🔹 Equipamiento y seguridad operativa
El tipo de maquinaria usada (carretillas, transpaletas, robots) influye en el tipo de puerta y en el sistema de apertura más adecuado. Además, el cerramiento debe garantizar seguridad para operarios y mercancías, evitando golpes, condensación o acumulación de hielo.

Soluciones a medida: eficiencia energética y control térmico

Existen múltiples tipos de puertas industriales para cámaras frigoríficas y zonas de tránsito:

  • Puertas rápidas de doble lona
  • Puertas correderas o pivotantes frigoríficas
  • Sistemas de doble puerta con apertura SAS

El sistema SAS (Security Airlock System), por ejemplo, emplea dos puertas sincronizadas: una da al exterior y la otra a la cámara, garantizando que nunca estén abiertas simultáneamente. Esto evita pérdidas de frío, choques térmicos y condensaciones.

Mantener la cadena de frío y lograr una mayor eficiencia energética

A la hora de cerrar un almacén para frío existen soluciones muy variadas, desde las puertas rápidas de doble lona, puertas correderas frigoríficas, puerta pivotante frigorífica, etc., que ayudan a las empresas a llevar una gestión rigurosa de la cadena de frío.

Las empresas que han de almacenar mercancías a temperatura controlada buscan soluciones que aseguren el mantenimiento de la cadena de frío sin que el consumo energético se dispare.

Para encontrar las soluciones de cerramientos que garanticen una mayor eficiencia energética, favorezcan un control exhaustivo de la temperatura y la mercancía, y dinamicen las tareas de almacenaje y preparación de pedidos, es recomendable contar con el asesoramiento de un especialista.

En Kavidoors disponemos de una dilatada experiencia fabricando e instalando puertas frigoríficas en instalaciones a temperatura controlada para empresas de sectores como la alimentación, la logística o la farmacéutica.

Contacta con nosotros, nuestro equipo de profesionales te asesorará sobre las puertas frigoríficas más adecuadas para el diseño de tu almacén y las demandas reales de tu compañía, con el fin de optimizar los cerramientos de tus instalaciones y conseguir una mayor eficiencia energética.

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